Una web responsive es aquella que se adapta a todos los dispositivos que tiene el usuario, ya sea el ordenador, una tablet o un smartphone. 

Está pensada para que los usuarios accedan cómodamente a Internet sin tener que preocuparse desde dónde lo hagan pudiendo entrar en una web que se adapte a ellos.

Algunas claves fundamentales de una web responsive

Si te estás planteando adaptar tu web, rediseñarla o crear una página web para tu negocio, te vamos a dar las claves fundamentales de una web responsive que harán que esta sea tu primera opción.

Una web responsive se adapta a cada dispositivo para ofrecerle la mejor versión de la web. Por tanto, debe ser una versión que permita cambios de columnas, de anchos y estructura. Que se ajuste a las necesidades del negocio y usuario.

Una clave elemental de la web responsive es mejorar el tiempo de carga evitando elementos innecesarios, efectos complejos y demás que pueden no funcionar en ciertos dispositivos y ralentizar la carga de la web.

La utilidad es un factor fundamental en el diseño responsive, por tanto la web ha de ser sencilla incorporando los elementos e información imprescindibles para que el usuario tenga rápidamente lo que necesita. Solo eso. La web no necesita más. 

Los contenidos deben estar presentados de forma que el usuario pueda llegar a ellos de forma intuitiva. Por eso, te habrás fijado que muchas páginas web o tiendas online tienen una estructura muy similar, y es que esta es la que realmente funciona en la actualidad.

Además de preocuparte por el fondo y diseño de la web, debes hacerlo por la presentación de contenidos. Una presentación visual muy agradable, con textos, imágenes y  contenidos gráficos de alta calidad pero bajo peso. 

Si haces una buena selección de todos los contenidos de la web y buscas cómo optimizar el tiempo de carga sin perder la esencia de la web, habrás ganado mucho con tu web.

Aunque la web sea sencilla, esto no quiere decir que el diseño tenga que resentirse ya que sencillez no va relacionado con falta de atractivo. Incluso, se puede crear una estructura que guste a los usuarios como presentar la información en bloques. 

Los menús también se tienen en cuenta a la hora de desarrollar una web responsive. Aunque antes no se le tuviera muy en cuenta, ahora el menú hamburguesa está cada vez más implementado. Lo importante es que los usuarios encuentren comodidad a la hora de usarlo independientemente del dispositivo que utilicen.

Es importante que la web sea sencilla, con una velocidad de carga aceptable, pero que también se presente como atractiva para que los usuarios accedan a ella porque solo así será la web que estabas buscando. Por eso, te recomendamos una web responsive.

Requisitos principales de una web responsive

Mejora la experiencia del usuario

Con un diseño adecuado que permite una navegación sencilla y agradable a los usuarios independientemente de dónde se conecten a Internet y en qué dispositivo accedan a la web. Esto hará que permanezcan más tiempo en la web o no quieran abandonarla.

Los usuarios deciden si permanecer o no en una página en sus primeros segundos. Si esta tiene un tiempo de carga aceptable y se presenta visualmente agradable, seguirán en ella. En caso contrario, puede que la abandonen sin siquiera darte la oportunidad.

Los contenidos son más accesibles

Si tienes contenido de calidad, es importante que los usuarios sepan acceder a él con facilidad sino es como si no existieran. 

Por ello, la web responsive se va a adaptar al comportamiento de los usuarios haciendo más visibles los contenidos a los que quieren acceder. 

Esta es la razón por la que seguramente encuentres en Internet muchas páginas web o tiendas online con una estructura muy similar, y es que esa es la estructura que funciona en estos momentos y que le resulta familiar a los usuarios.

En el diseño y desarrollo web se ha estudiado el comportamiento de los usuarios para saber cómo hacer los contenidos más accesibles y atractivos para los internautas, pero consiguiendo también que estos realicen la acción buscada.

Ahorro en costes de desarrollo

Tener una web responsive no solo no es más costoso, sino que te permite ahorrar a la hora de no tener que contar con varias versiones para diferentes dispositivos.

También evita el tener que corregir o modificar ciertos aspectos con frecuencia por las quejas de usuarios que no acceden a ellos. 

Fideliza a los usuarios

Los usuarios que entran en una página y pueden acceder perfectamente a ella, viendo todos los contenidos que necesitan de forma sencilla, acabarán volviendo. Y puede que te recomienden a otras personas que te estén buscando.

Los que no, abandonarán la página inmediatamente, y puede que no vuelvan aunque después tu web esté adaptada. Puedes perder clientes, o dejar de ganarlos, solo por no tener una web responsive.

Contenidos más virales

Los contenidos pueden ser más virales porque una web responsive permite compartirlos con mayor facilidad, sin que el usuario tenga que hacer un esfuerzo a mayores con ello. 

Puedes animarlos a compartir tus contenidos todo lo que quieras, pero si compartir no es fácil ni harán ni aunque quieran hacerlo. Los usuarios buscan comodidad en cada una de sus acciones en la red.

Es práctica

La web es práctica, está pensada para ser de utilidad a los usuarios de Internet y por eso les ofrece la información que necesitan en el momento en que necesitan. Desde cualquier dispositivo, sin tener que pensar mucho ni buscar dónde se encuentra algo. 

Aunque no lo parezca es una web vendedora, ya que los usuarios pueden hacer lo que necesitan en ese momento. Si quieren ver dónde está la empresa, consultar sus servicios, las características de esos productos o comprar, pueden hacerlo fácilmente.

La web responsive les facilita el acceso a todo cuanto necesitan las 24 horas del día desde cualquier lugar, y además está pensada para que los usuarios se sientan motivados a realizar la acción que necesitan.

Si estás pensando en renovar tu web habla con nosotros, somos expertos en desarrollo de páginas web y te asesoraremos encantados.