El tiempo de permanencia en una web es un KPI, es decir, un indicador clave que no debes pasar por alto en tus análisis si quieres escalar posiciones en Google y que los usuarios disfruten de una buena experiencia en tu site. Evidentemente, cuanto mayor sea, mejor será el engagement con tu audiencia y, por tanto, también estarán más fidelizados, aumentando así las conversiones y las ventas. 

 

Mantener las visitas es todo un arte y en Clickage hemos preparado un artículo muy completo con consejos y trucos para que puedas mejorar el tiempo de permanencia en tu web. No te lo pierdas, coge papel y boli porque… ¡empezamos!

 

¿Qué es el tiempo de permanencia en la web?

 

Es una métrica que te indica los minutos o segundos que pasa una persona en una URL concreta. Por ejemplo, en el blog o en un post concreto, en la página principal o en la tienda online. Para descubrirlo, basta con que accedas a Google Analytics y veas, dentro del informe de audiencia, estos datos. 

 

Un tiempo de permanencia elevado no solo ayuda a generar un mayor engagement, sino que también mejora el posicionamiento de la web en Google, ya que el buscador lo percibe como una señal inequívoca de calidad. Por otro lado, también contribuye a aumentar las posibilidades de conversiones

 

No cabe duda de que, si se manejan unas cifras altas, significa que estás conectando con los usuarios. Sin embargo, esto no siempre es así, por lo que conviene estudiar qué puede estar ocurriendo para atajarlo. Tal vez el diseño no es del todo intuitivo o la página no se ve correctamente en un teléfono móvil. Sea como fuere, existen diversos consejos a tener en cuenta con el fin de enamorar a tus futuros clientes y que se queden más tiempo contigo. ¡Veamos cuáles!

 

En busca de un contenido de calidad y una identidad visual cuidada  

 

Una buena idea para mejorar el tiempo de permanencia en la web es apostar por ofrecer un contenido de calidad, adaptado por completo a las necesidades del cliente, y por cuidar al máximo la identidad visual de la página. Piensa que no vale de nada tener una web con un diseño espectacular si después los usuarios no encuentran lo que necesitan en ella. Ocurre lo mismo a la inversa, tampoco sirve ofrecer una información valiosa si tu audiencia no consigue acceder a ella porque el tiempo de carga es elevado o porque la usabilidad brilla por su ausencia. 

 

En este sentido, te recomendamos que estudies a tu público objetivo. Solo así podrás crear contenido que responda a sus expectativas. Además, recuerda trabajar en el diseño: jerarquiza los contenidos, no sobrecargues la página e intercala la información con imágenes para que haya armonía. Del mismo modo, cuida los colores y todos los elementos visuales con el fin de lograr el tan ansiado equilibrio y, por supuesto, utiliza un lenguaje sencillo y accesible. 

 

Identifica cuáles son las páginas que tienen un mayor o menor tiempo de permanencia

 

No es lo mismo que la URL de contacto tenga un tiempo bajo de permanencia que si se trata del blog. Estudia todas las páginas por separado. Solo así podrás saber en cuáles de ellas tienes que hacer hincapié para elevar dicha tasa. 

 

Pero, ¿hay una cifra mágica? Por lo general, céntrate en aquellas en las que el tiempo sea menor al minuto. Además, en este sentido es conveniente que, en Google Analytics realices diversos estudios filtrando por ubicaciones geográficas, por dispositivos, por fechas… de esta manera sabrás mejor el comportamiento de tus usuarios y te servirá para establecer un plan de acción claro y conciso. 

 

Ojo con los enlaces externos 

 

A estas alturas estamos seguros de que sabes lo importante que es el linkbuilding en una web y, por supuesto, debes trabajar el enlazado interno con ahínco. Sin duda es una buena manera de ofrecer más contenido a tus usuarios, pero también lo es para hacer que exploren todas las posibilidades que ofrece la web, de hacerlos sentir cómodos y de conseguir una navegación intuitiva. Eso sin contar con que estarás mejorando el SEO

 

Sin embargo, en este punto hay un aspecto que no debes pasar por alto. A veces es imprescindible añadir un link externo y, si se da el caso, no te olvides de hacer que se abra en una página independiente, de lo contrario estarás “echando” al visitante de tu página y eso no te conviene, ¿verdad?

Revisa de manera periódica los enlaces en busca de errores

 

Los errores 404 no le gustan a Google… ni a los usuarios. Por eso es conveniente que periódicamente revises todos los links con el fin de detectar aquellos que, por una u otra razón han dejado de funcionar. 

Por otro lado, para mejorar el tiempo de permanencia en una web también es buena idea que, en caso de que se produzca alguno, los personalices. ¿Cómo? Puedes cambiar la información que aparece de manera genérica y añadir, por ejemplo, un botón al inicio, un buscador para que tengan la opción de acceder de manera sencilla a la información que necesitan o, si tienes un lead magnet, puedes ofrecérselo en esta página para compensarles por el fallo.  

 

Como ya te habrás dado cuenta, en definitiva, para mejorar el tiempo de permanencia en una web debes cuidar al máximo todos los detalles, desde el diseño hasta la usabilidad y el contenido. Además, también es importante que midas y analices lo que ocurre en las URL que más te interesen para comprobar cómo van evolucionando una vez pones en marcha tu estrategia. 

 

¿Qué te han parecido nuestros consejos? Esperamos que te sirvan para mejorar el tiempo de permanencia en la web y, si necesitas una ayuda extra, no dudes en ponerte en contacto con Clickage. Nuestro equipo de expertos estudiará tu caso de manera exhaustiva para después diseñar un plan de acción que logre cautivar a tus visitantes. Así, se trabajará el desarrollo web, pero también la estrategia de comunicación y el diseño web  para que los resultados sean óptimos. Todo, por supuesto, apoyado en una de las herramientas más eficaces: la analítica

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